Tómate la comida con tranquilidad

|

Todos somos conscientes de lo importante que es alimentarse bien para estar sanos: elegir buenos productos, que sean variados, frescos… pero por mucho que seamos conscientes de ello, nuestro ritmo de vida hace que no dediquemos a la alimentación el tiempo que se merece. Vamos siempre acelerados, y con poco tiempo incluso para una de las cosas más importantes de la vida como es comer correctamente. 
En esta entrada de blog, me gustaría recordaros la importancia que tiene comer despacio para alimentarnos mejor, así como para mantenernos en un peso saludable. Hemos llegado a un punto en el que ya no saboreamos los alimentos que comemos, las prisas nos hacen comer cualquier cosa en cualquier sitio, e incluso no llegamos a masticar como deberíamos; así pues, sirvan estas líneas para invitaros a la reflexión. 
Comer despacio, sobre todo para las personalidades más ansiosas, puede convertirse en algo muy complicado de conseguir. Pero, como la mayoría de cosas en la vida, aunque sea difícil debemos esforzarnos y entrenarnos en el empeño para conseguirlo. 
Es muy importante que seamos conscientes del cambio que queremos conseguir, y lo tengamos siempre presente. Si lo conseguimos, la comida nos sentará mejor y evitaremos esas digestiones pesadas tan molestas, porque ya le habremos adelantado el trabajo a nuestro aparato digestivo. Comeremos menos cantidad porque nos saciaremos antes, y nos cansaremos antes de masticar.
Os doy aquí algunos consejos que quizá no parezcan relevantes, pero os aseguro que, si los practicáis, os ayudarán a adquirir unos de los hábitos más saludables que existen: comer despacio. 
1.    Para comer debemos sentarnos en la mesa. Es conveniente que preparemos bien la mesa: poner mantel, servilletas, cubiertos…
2.    Centrarnos en saborear y disfrutar los alimentos.
3.    Respirar profundamente antes de empezar a comer para tomar conciencia del momento.
4.    No levantarse durante la comida, y tomarse tiempo tras haberla finalizado sin levantarse inmediatamente.
5.    Apoyar los cubiertos tras cada mordisco y masticar de forma tranquila y repetida.
Por último, me gustaría recordaros algo muy importante. Comer en familia o con amigos es altamente recomendable para nuestro bienestar personal. Sin embargo, debemos evitar situaciones que hagan que el momento de la comida se convierta en algo estresante, o que nos haga olvidarnos de todo lo mencionado anteriormente; mantener discusiones, conversaciones acaloradas o querer decir muchas cosas en poco tiempo nos hará tragar rápido y que nos siente peor la comida.
Querid@s amig@s, aquí os doy las claves de lo que ahora se denomina “mindful-eating”. ¡Pongámoslo en práctica porque son múltiples sus beneficios!