Tengo crisis repetidas de gota. ¿Tiene solución?

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Los ataques de gota son consecuencia de la acumulación de cristales de ácido úrico en nuestras articulaciones. Esto es debido a que nuestro organismo no elimina de forma adecuada esta sustancia, que alcanza de esta forma unos niveles superiores a los fisiológicos, que lleva al paciente a sufrir esta dolencia característica.
La forma de manifestación más frecuente de un ataque de gota, sobre todo inicialmente, es un dolor agudo en el primer dedo del pie que nos despierta de madrugada y que se acompaña de dolor incluso con el roce de las sábanas acompañado de rojez, calor e hinchazón del dedo. Esto puede ocurrir también en otras articulaciones, e incluso cambiar la forma de manifestación a medida que vamos acumulando ataques y la enfermedad se va cronificando.
Cuando tenemos un ataque de gota, el tratamiento indicado es aquel orientado a bajar la inflamación y el dolor de la articulación en ese momento a base de colchicina o antiinflamatorios, dependiendo de las características del paciente. Una vez hemos superado el ataque, el tratamiento tiene que ir encaminado a deshacer los cristales de ácido úrico depositados en la articulación porque mientras no los hagamos desaparecer, asumimos un riesgo real de volver a tener un nuevo episodio. Este tratamiento tiene que ser necesariamente prescrito por un facultativo médico, aunque por supuesto la dieta juega un papel fundamental. En otra entrada de este blog os daré más detalles acerca de cómo debemos enfocar una dieta para evitar futuros ataques de gota. Es de sobra conocido que una dieta adecuada es fundamental en la prevención de esta enfermedad, que debe estar enfocada a un consumo moderado de alimentos ricos en ácido úrico, como por ejemplo el marisco y la carne roja, entre otros.
Hoy en día disponemos de medicación que ha demostrado ser efectiva para deshacer de los depósitos de ácido úrico de nuestras articulaciones y por lo tanto, curar la gota. Así pues, aquellos que tengáis este problema poneros en manos de un buen profesional médico y ¡a solucionarlo!.