Obesidad y riesgo cardiovascular

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¡Hola amig@s!

Hoy vamos a explicar algunos de los conceptos que de manera más frecuente manejaremos en medicinaydieta.es, que son los relacionados con la obesidad, la enfermedad cardiovascular y el riesgo asociado a este tipo de enfermedad.

¿Qué es la obesidad?

La obesidad se define como un exceso de peso debido a un aumento de la grasa corporal. Se trata de una enfermedad crónica que tiene una incidencia muy elevada en nuestra sociedad, y que va progresivamente en aumento. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) introdujo en el año 2001 el término “globesity” para destacar la gravedad de esta pandemia mundial.

¿Qué es la enfermedad cardiovascular?

La enfermedad cardiovascular integra un grupo de patologías que se caracterizan por la formación y el desarrollo de depósitos de grasa tanto en el corazón como en la pared de los vasos sanguíneos, produciendo la obstrucción de los mismos. Este proceso va desarrollándose de forma insidiosa hasta que aparecen los síntomas de manera brusca, en forma de, por ejemplo, infarto de miocardio o ictus. Por lo tanto, la prevención es fundamental en el tratamiento y control de estas estas enfermedades.

La prevención cardiovascular debe comenzar en las etapas tempranas de la vida y su pilar fundamental debe ser prevenir la obesidad, ya que ésta se asocia de forma consistente a los otros factores de riesgo cardiovascular.

La enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte a nivel mundial, en Europa y también en España.

¿Qué es el riesgo cardiovascular?

Podemos entender el riesgo cardiovascular como la probabilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular. Los factores de riesgo se pueden clasificar en dos grupos claramente diferenciados: factores no modificables (no se puede actuar para evitarlos) y factores modificables (sí se puede actuar). Entre los factores no modificables se pueden citar la edad, el sexo, la raza o la genética. Como factores modificables, destacan la hipertensión arterial, colesterol elevado, diabetes, obesidad, consumo de alcohol, consumo de tabaco, sedentarismo, entre otros.