Me hago una reducción de estómago y...¿ahora que?

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A menudo veo pacientes obesos en mi consulta que acuden en busca de una solución definitiva. Creen que si se someten a una cirugía bariátrica todos sus problemas de sobrepeso desaparecerán, y en muchas ocasiones incluso creen que ya van a poder comer de todo sin engordar. Como si fuera “un milagro”. 
Por desgracia, que cada vez veo más pacientes que fracasan tras la cirugía bariátrica, seguramente debido a esta falsa creencia. Es por ello que he decidido escribir esta entrada de mi blog, con la esperanza de que sirva de reflexión a aquellos pacientes que se estén planteando este tratamiento. 
La cirugía bariátrica es una solución en aquellas obesidades mórbidas en las que los tratamientos convencionales con dieta, ejercicio e incluso tratamiento farmacológico han fracasado. En líneas generales, consiste en reducir la capacidad del estómago para que, de esta forma, con la ingesta de una cantidad mínima de alimento nos sintamos llenos y desaparezca la sensación de hambre. Al reducir al máximo la cantidad de calorías ingeridas, iremos perdiendo peso.
Debemos aprovechar pues estas condiciones para reeducar nuestros hábitos de vida y acostumbrarnos a llevar un control de la alimentación, con el fin de no recuperar el peso perdido; efectivamente, la pérdida de peso posterior a la cirugía se estabilizará e incluso podremos empezar a aumentar de peso generalmente, a partir del año. Esto es debido a que nuestro organismo es capaz de adaptarse a las nuevas condiciones tras la cirugía, y por lo tanto existe riesgo de retornar a una condición de sobrepeso.
Si no nos ponemos en manos de un profesional especializado y cambiamos esos hábitos que nos han llevado a la obesidad, volveremos a recuperar el peso perdido y la desesperación será aún mayor que la de antes de la intervención. Así pues querid@s amig@s recordad que la cirugía bariátrica NO es una solución irreversible y definitiva si no ponemos de nuestra parte. Recordad también que en muchas ocasiones el obeso, (al igual que el diabético va a depender de la insulina) va a tener que estar controlando su alimentación el resto de su vida porque a nivel mental, siempre será obeso y tendrá esa predisposición. Así pues, ¡no bajemos nunca la guardia!