Las bebidas azucaradas: un problema real

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e vez en cuando, desde los medios de comunicación se nos bombardea con noticias de buenos propósitos para combatir la obesidad, pero la realidad es que se hace poco para luchar contra ella verdaderamente. Un buen ejemplo de esto, es la poca publicidad que se da a la necesidad de fomentar la reducción del consumo de las bebidas azucaradas.
Una bebida azucarada es aquella a la que se ha añadido cualquier tipo de azúcar. Habitualmente son refrescos, bebidas con gas, zumos artificiales o bebidas energéticas, entre otros.
Estas bebidas azucaradas deberían estar completamente desterradas de nuestra dieta y sobre todo de la de nuestros pequeños, ya que nos aportan calorías sin ningún beneficio nutricional. Es más, está ampliamente demostrado que el consumo de bebidas azucaradas aumenta el riesgo de padecer obesidad, diabetes y otras enfermedades cardiovasculares de forma significativa y que, a mayor consumo, mayor es el riesgo de desarrollarlas. 
Cada uno de los refrescos que se puede consumir de manera habitual equivale a una ingesta aproximada de unas 7 cucharaditas de azúcar y unas 200 Kcal. ¿Verdad que si fuéramos plenamente conscientes de lo que realmente significa tomar una bebida azucarada no lo haríamos con tanta ligereza? Estoy segura de que, si nos incitaran a tomar 7 cucharaditas de azúcar, pensaríamos que es una barbaridad y no lo haríamos. 
Amig@s, hay que insistir en que la mejor forma de hidratarnos es bebiendo agua y a modo de resumen, insistiros que las bebidas azucaradas son claramente perjudiciales para nuestra salud. Eliminémoslas de nuestra dieta y nuestra salud nos lo agradecerá.