La pirámide de la alimentación

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¡Hola amig@s!

Hoy explicaremos uno de los conceptos más habituales e intuitivos que se emplean en la prevención de la obesidad, que es la pirámide de la alimentación.

La pirámide de la alimentación representa de una forma gráfica los diferentes grupos de alimentos que pueden incluirse en una dieta, y muestra las raciones de los alimentos que se deben ingerir diariamente:

En la base de la pirámide se encuentran los alimentos de nivel 1, cuyo consumo debe ser frecuente (entre 4 y 6 raciones diarias). La componen alimentos con una función eminentemente energética como las legumbres, el pan, las patatas, la pasta y el arroz.

En el nivel 2 se incluyen las frutas, verduras y hortalizas que nos aportan las vitaminas, minerales y fibra que el cuerpo necesita. Tienen una función reguladora, y se deben consumir más de 2 raciones al día en el caso de las verduras, y más de 3 en el caso de las frutas.

El nivel 3 lo componen los productos lácteos como la leche, el queso o los yogures. Estos alimentos nos aportan proteínas y calcio, y suelen tener un contenido elevado en grasa y colesterol, por lo que se recomienda1 que se tomen de 2 a 4 raciones al día.

A este mismo nivel suele incluirse el aceite de oliva, del que se recomiendan entre 3 y 5 raciones pequeñas al día. A pesar de las grandes propiedades beneficiosas de este alimento, no debemos olvidar que se trata de una fuente de grasas, por lo que su consumo debe ser controlado.

En el nivel 4 encontramos alimentos que se consideran una buena fuente de proteínas, como las carnes magras, los pescados y los huevos. También se incluyen en este nivel los frutos secos. Se recomiendan 2 raciones al día como máximo de estos alimentos.

En el vértice superior (niveles 5 y 6) se encuentran los alimentos cuyo consumo debería ser ocasional y limitado, ya que lo componen las carnes grasas y los embutidos (nivel 5) y otras grasas como margarina y mantequilla, dulces y bollería (nivel 6).