IMC: qué es, cómo se calcula y por qué es útil

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¡Hola amig@s!

Hoy vamos a hablar de uno de los parámetros fundamentales a la hora de evaluar el sobrepeso en adultos, que es el Índice de Masa Corporal (IMC). Este parámetro está genéricamente aceptado con el fin de contar con un criterio de evaluación del exceso de peso aplicable en todos los ámbitos, y se establece como el cociente entre el peso (kg) y la talla al cuadrado (m2) del paciente.

Se han determinado las siguientes categorías en función del valor de IMC:

 

  • <18,5: Peso insuficiente.

  • 18,5-24,9: Peso normal (normopeso)

  • 25-26,9: Sobrepeso de grado I

  • 27-29,9: Sobrepeso de grado II (preobesidad)

  • 30-34,9: Obesidad de tipo I

  • 35-39,9: Obesidad de tipo II

  • 40-49,9: Obesidad de tipo III (obesidad mórbida)

  • >50: Obesidad de tipo IV (obesidad extrema)

 

Es interesante destacar que en el cálculo del IMC no intervienen otras consideraciones (p.ej. edad, sexo), aunque estos factores lógicamente se tienen en cuenta a la hora de valorar a diferentes pacientes con obesidad o sobrepeso (es decir, no se propondrá el mismo plan de acción para una mujer de 20 años que para un varón de 65, aunque tengan el mismo valor de IMC). Además, aunque el IMC es un parámetro básico para valorar la obesidad, y diseñar unas pautas de tratamiento, no debe tratarse su reducción como un objetivo primordial en sí mismo. Está demostrado que a partir de una pérdida de peso entre un 5-10%, el organismo ya obtiene beneficios metabólicos verificables, haciendo que el paciente se sienta mejor. Aquí juega un papel clave el proceso de aprendizaje de alimentación correcta y de adquisición de hábitos de vida saludables, que ayuden a evitar la recuperación del peso perdido, aunque sea parcialmente; es mejor para el organismo perder 10 kilos y mantenerlos, que perder 20 y recuperar 10 posteriormente.

Por otra parte para la correcta evaluación de un paciente con exceso de peso, no es suficiente con calcular únicamente su IMC, sino que es muy importante tener en cuenta la zona del cuerpo en la que se encuentra acumulada la grasa para determinar si se trata de un paciente con mayor o menor nivel de riesgo. Por ejemplo, se debe tener en cuenta que un kilo de músculo ocupa menos espacio que un kilo de grasa. Por lo tanto, incluso personas que tengan un IMC que indique peso normal pueden estar en situación de sobrepeso, o al contrario, personas con mucha musculatura pueden tener un IMC que indique sobrepeso, aunque en realidad estén completamente sanos. Esto es especialmente relevante en deportistas.