¿Hay relación entre el asma y la obesidad?

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Hemos comentado en otras entradas de este blog la relación directa que existe entre la obesidad y la enfermedad cardiovascular. También hemos hecho alguna referencia a las evidencias que relacionan la obesidad con otro tipo de enfermedades como el cáncer (ya comentamos que se puede reducir significativamente el riesgo de padecerlo adoptando unos hábitos de vida saludables) o con algunas enfermedades pulmonares. 
Querid@s amig@s, hoy os voy a dar una razón más para mantener un peso saludable: la relación entre la obesidad y el asma. Esta relación se ha empezado a plantear tras detectar un marcado incremento de las dos enfermedades en los últimos años y, si bien las teorías de que buscan establecer la relación entre ambas no están claras (genética, respuesta inflamatoria…) lo que sí resulta evidente es que existe una influencia negativa entre la obesidad y el asma. De hecho, ya se define un fenotipo especial dentro de los diferentes tipos de asma, conocido como fenotipo obesidad-asma.
El fenotipo obesidad-asma se caracteriza por presentar los siguientes rasgos:

-    Es más típico entre las mujeres,
-    No se controla únicamente con inhaladores, sino que necesita habitualmente de corticoides sistémicos,
-    Se asocia menos a otras patologías como la atopia de la piel, en comparación con otros fenotipos asmáticos. 

Está comprobado que en pacientes asmáticos, cuanto mayor es el grado de obesidad mayor es el grado de asma, y que la pérdida de peso mejora los síntomas del esta enfermedad pulmonar. Incluso pérdidas de peso moderadas (5-10% del peso) pueden mejorar los síntomas del asma significativamente, así como la función pulmonar, lo que lleva a una mejora de la calidad de vida y una menor necesidad de fármacos para el control de la enfermedad. 
Así pues, ¡aquí tenéis una razón más para tener un peso y una vida saludable!