Fármacos contra la obesidad

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Hoy en día es muy fácil (demasiado fácil, diría yo) acceder a fármacos que prometen acabar con nuestros kilos de más. Sin ir más lejos, basta con bajar al supermercado, parafarmacia o herboristeria más cercana para tener a nuestro alcance algunos de estos productos que carecen de evidencia científica que avalen sus pretendidos resultados. 
Mi pregunta querid@s amig@s es la siguiente: si tuvierais un infarto, ¿dejaríais que vuestro médico utilizara fármacos que no hubieran demostrado validez alguna y que no estuvieran avalados por rigurosos estudios científicos? La respuesta es evidente.
Entonces, ¿por qué con la obesidad no nos lo tomamos en serio y ponemos en riesgo nuestra salud? En mi experiencia como médico, he visto demasiadas situaciones de enfermedades derivadas del consumo de estos productos, como por ejemplo una hepatitis tóxica generada por unas cápsulas de herboristería de las que nadie se hizo responsable, o una reacción alérgica grave por un suplemento líquido “para la retención de líquidos”. 
La intención de esta entrada de blog es poner en vuestro conocimiento cuál es el posicionamiento de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) sobre el tratamiento farmacológico para la obesidad. 
Se reconocen 3 fármacos: 
- Orlistat: cuyo mecanismo es reducir la absorción de grasas en un 30%.
- Liraglutida: actúa produciendo un aumento de la sensación de saciedad y plenitud, reduciendo la sensación de hambre. Todo ello conlleva a una reducción de la cantidad de alimento ingerida.
- Naltrexona/bupropión: la naltrexona se usa para tratar la dependencia al alcohol y opiáceos, y el bupropión está aprobado como antidepresivo y como fármaco para la deshabituación tabáquica.
Así pues, sin olvidar nunca la dieta saludable y el ejercicio físico, 3 son las alternativas farmacológicas que los profesionales tenemos a nuestro alcance para combatir la obesidad siempre que se cumplan los requisitos para su adecuada prescripción. En cuanto a “otros”, mejor mantenerlos lejos.
Recordad amig@s, en temas de salud, no nos arriesguemos a sufrir consecuencias indeseables y limitémonos a las recomendaciones de nuestro médico.