Etapas en el proceso de pérdida de peso

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¡Hola amig@s!

En esta entrada de nuestro blog vamos a intentar explicar un concepto clave en el método que proponemos en medicinaydieta.es, respecto al proceso de pérdida de peso.

En nuestro mensaje de bienvenida, hemos comentado que uno de nuestros principios fundamentales es que a la hora de hacer una dieta, es necesario que sea la dieta la que se adapte a la persona y no al revés. Esto es fundamental para buscar que la dieta, además de cumplir su papel en el control del peso, resulte atractiva y sea llevadera.

Nuestro segundo principio es el seguimiento. En medicinaydieta.es podrás solicitar una dieta personalizada, y también revisarla cuando tú quieras. Sin embargo, nuestra recomendación es que para maximizar los beneficios que nos puede aportar seguir una dieta personalizada, es conveniente fijarse una estrategia a medio plazo.

Así, para conseguir que la pérdida de peso resulte efectiva y que se pueda mantener con el tiempo, además de seguir una dieta personalizada es conveniente seguir un proceso que permita a nuestro organismo acostumbrarse a la nueva situación (seguir una dieta) y a adquirir unos hábitos de vida saludables, a los que quizá antes no hemos prestado suficiente atención. Desde luego, esto no tiene por qué ser traumático; de hecho se puede seguir perfectamente una dieta personalizada y mantener nuestro estilo de vida, con unos mínimos ajustes. En definitiva, se puede decir que la dieta se tiene que adaptar a la persona, pero la persona se tiene que adaptar a la situación de vivir en un escenario de control de peso.

En este proceso de pérdida de peso podemos distinguir tres etapas:

 

  • Etapa activa: también conocida como etapa de choque o motivación, en la que profundizaremos en la situación específica de cada persona, con el fin de establecer los objetivos individuales y adaptar la dieta a tus necesidades y requerimientos.

  • Etapa de adaptación fisiológica: introducción en la dieta, buscando el ajuste del paciente con la nueva situación, puesto que para el organismo siempre supone un cambio pasar de una situación de “no control” a una regulación de la alimentación (en cuanto a alimentos, cantidades y tiempos).

  • Etapa de mantenimiento: el objetivo no es solo la pérdida de peso, sino el mantenimiento de los resultados obtenidos, buscando la implantación de hábitos saludables, junto con la evaluación periódica del progreso y cumplimiento de objetivos.

 

Al final del proceso, deberíamos llegar a una situación en la que hayas aprendido a alimentarte de acuerdo a tus necesidades, y que esos hábitos saludables estén plenamente integrados en tu modo de vida.