¿Está indicado que me haga una reducción de estómago?

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La desesperación por perder peso y no conseguirlo hace que muchas personas que sufren obesidad se planteen entrar en quirófano, incluso cuando esta opción no está indicada para su caso personal. Eso justamente es lo que me plantean algunos de mis pacientes, especialmente cuando su objetivo era perder unos 20 kilos y ven que cuando han perdido 4 ó 5 kilos sufren un estancamiento ponderal que les hace entrar en el desánimo, y cuestionarse si realmente van por el buen camino. 
Si bien soy una firme defensora de la cirugía bariátrica cuando está indicada (y eso es fácilmente evaluable con una historia clínica y una exploración adecuada en la mayoría de ocasiones), también soy una firme detractora de la mima si la causa no lo justifica, ya que como bien entenderéis, entrar en quirófano te obliga a asumir unos riesgos que no se deberían asumir si no es absolutamente es necesario. 
Los criterios de indicación de cirugía bariátrica son los siguientes:
•    Obesidad mórbida u obesidad extrema (IMC > 40 kg/m2) en la que los intentos previos de pérdida de peso por métodos convencionales han fracasado. 
•    Obesidad de grado III (IMC entre 35 y 40 kg/m2) con enfermedades asociadas a la obesidad como son  la diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial y síndrome de apnea del sueño entre otras. 
Estos criterios para la indicación de la cirugía bariátrica se pueden traducir en una realidad bien sencilla, desde mi punto de vista: cuando llegas a un punto que te sobran tantos kilos de peso es muy complicado perderlos haciendo uso de dieta y fuerza de voluntad. Es por eso que con la cirugía se nos hace un estómago más pequeño, de forma que “estamos obligados” a comer menos cantidad, por lo que nos sentiremos saciados mucho más rápidamente.
En resumen, querid@s amig@s, la cirugía bariátrica nos facilita el camino hacia la pérdida de peso, pero debe ser una opción solo cuando está realmente indicada por un especialista. Es fundamentalmente durante el primer año cuando vamos a perder esos 20-50 kilos de peso que nos pueden sobrar, y es cuando debemos aprovechar para ponernos en manos de un buen profesional e ir cambiando nuestros hábitos para no volver nuevamente a la situación inicial. Como siempre os digo, poneros en manos de expertos en la materia es fundamental para evitar problemas futuros.