Controlar el colesterol malo con la dieta

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Si sois seguidores habituales de este blog, tendréis ya claro lo perjudicial que es tener valores elevados del colesterol LDL, también conocido como colesterol de baja densidad, o simplemente, colesterol malo. Es cierto que hoy en día tenemos un amplio “arsenal” terapéutico para el control del colesterol LDL, pero aun así, no debemos olvidarnos nunca de seguir un estilo de vida lo más cardiosaludable posible, insistiendo sobre todo en los siguientes hábitos dietéticos:

-    Evitar consumir alimentos con grasas trans.
-    Moderar el tamaño de las raciones.
-    Reducir el consumo de alimentos con alto contenido en grasas saturadas.
-    Limitar el consumo de alcohol.

Y dentro de estos pilares fundamentales, os dejo algunos consejos prácticos a tener en cuenta para minimizar la cantidad de grasas ingeridas:

-    Cambiar los productos lácteos enteros por otros “semi” o desnatados.
-    Minimizar el consumo de quesos: aunque bien es cierto que, según el estado de curación, tienen más o menos grasas, es mejor que en líneas generales reduzcamos su presencia en nuestra dieta y, como antes, optemos por opciones de tiernos o quesos frescos.
-    Limitar al máximo el consumo de carnes rojas.
-    Limitar el consumo de fiambres y embutidos.
-    No consumir fritos artificiales, bollería industrial ni productos ultraprocesados.

Y otros consejos prácticos que nos ayudaran a mantener unos niveles de colesterol saludables: 

-    Comer cinco raciones de fruta y verdura al día.
-    Optar por productos integrales.
-    Incluir las legumbres en nuestra dieta.
-    Tomar pescado azul como salmón, atún, sardinas o boquerones.
-    Elegir como condimento el aceite de oliva virgen.

Por último, y aunque no está directamente relacionado con el colesterol LDL, nunca está de más recordar que también debemos reducir al máximo posible el consumo de productos que contenga azúcares añadidos, incluyendo bebidas carbonatadas.

Querid@s amig@s, por experiencia sé que a pesar de que parecen consejos bastante obvios y que todos damos por hecho, es bueno recordarlos de vez en cuando para hacer un examen de conciencia y ver si realmente los estamos siguiendo, ya que nunca es tarde para cambiar a mejor.